Estamos a muy pocos días para que se cumpla el fallo de la Corte Suprema contra las aseguradoras que forman parte del Sistema Privado de Salud en Chile. Durante la semana se sostuvieron prolongadas reuniones de la Comisión Mixta del Congreso Nacional que se constituyó con la participación de cinco Senadores y cinco Diputados, que formamos parte de las respectivas Comisiones de Salud de ambas Cámaras:
donde finalmente se logró llegar a un acuerdo razonable, que abarca los principales puntos de conflicto.
Entendemos que a pesar de que este acuerdo no dejó a todos plenamente conformes, si creemos que es un buen acuerdo, pues refleja los principales aspectos que venían largamente debatiéndose respecto de esta Ley, entendiendo que cuando es necesario llegar a un acuerdo, todas las partes deben ir cediendo en sus posiciones. Ahora bien, este resultado de la comisión mixta, pasa ahora a los plenos de ambas Cámaras para ser ratificado, lo que esperamos se concrete, para que luego de aprobado, trabajar para hacer cambios más pro-fundos, mientras se cumple lo que el fallo de la
Suprema definió.
Hay que recordar que lo que aquí ha ocurrido, es la dificultad que se produce ante el riesgo de una eventual quiebra del sistema de salud privada, donde los más perjudicados son las personas usuarias del sistema, además de los prestadores que este sistema permite usar a sus pacientes, como lo son las Clínicas privadas, Laboratorios, centros médicos y especialistas, entre otros. Por lo tanto, la principal preocupación de la Comisión Mixta, fue buscar un mecanismo que permita dar sostenibilidad al sistema privado en el tiempo; considerando que ésta no es una situación que buscó el Gobierno ni lo ha buscado el Congreso. Acá hay un fallo de la Corte Suprema, que quiso resolver un tema reclamado por los usuarios, pero que no midió las consecuencias de los efectos de una aplicación general del mismo.
Esperamos que aquellos legisladores que han manifestado públicamente que no votarán a favor de lo propuesto, entiendan, como lo ha hecho una gran mayoría; que si se aprueba, vamos a tener finalmente una ley que permitirá garantizar el pago de las devoluciones a las personas
afectadas y por supuesto la continuidad de sus coberturas de salud y sus tratamientos medico
quirúrgicos.
Sin duda lamentamos que finalmente lo acordado en la Comisión Mixta, no responda plenamente a lo que nosotros veníamos señalando hace mucho tiempo, en el sentido de coincidir con lo revisado y estudiado por la Comisión de Expertos políticamente transversal convocada para tales efectos y que señalaba que el sistema de salud completo del país iba a colapsar, con el impacto que esto tendría en la atención de salud de todos los chilenos; lo que nos llevó a proponer la alternativa de la mutualización.
Sin embargo, al llevar el Gobierno este punto al Tribunal Constitucional y no querer asumirlo como suyo, esa opción quedó anulada y hoy, si bien meridianamente se resuelve el punto central de la discusión, que es el equilibrio y sostenibilidad del sistema por un tiempo acotado, nos queda la responsabilidad de resolver en el corto plazo, aspectos tales como el plan de salud garantizado universal; el fin de las preexistencias con el término de la declaración de salud y el seguro catastrófico para usuarios del FONASA.
Así entonces esperamos que los sectores de la izquierda dura y menos dialogante del Gobierno, dejen de lado sus dogmatismos y contribuyan a avanzar en uno de los temas más preocupantes, que es el mejoramiento de la atención de salud en calidad y oportunidad de todos los chilenos.
