La vendimia es uno de los momentos más importantes del año para el pisco, el cual ya están
celebrando la Compañía Pisquera de Chile (CPCh) y sus más de 350 cooperados de Elqui, Limarí y
Choapa.
El proceso de la vendimia del pisco, comienza en los parrones y luego continúa por un largo
camino de destilación, hasta concluir en un producto que posee la segunda denominación de
origen más antigua del mundo y es motivo de orgullo nacional.
Este tradicional proceso, año a año, reúne a más de 350 integrantes de la Cooperativa Agrícola
Control Pisquero de Elqui y Limarí, quienes junto a cerca de 180 trabajadores de la zona llevan a
cabo la tarea de recolectar, recibir y procesar la uva Moscatel de Austria, Moscatel de Alejandría,
Moscatel Rosada y Pedro Jiménez.
El primer paso de la vendimia comienza cuando la uva se corta del parrón y es trasladada a la
planta destiladora, para convertirla en mosto (jugo de uva). Luego, éste es sometido al proceso de
vinificación, donde se destila para extraer alcohol pisquero. Finalmente, el brebaje queda
guardado en distintas barricas de roble o cubas inoxidables -dependiendo del tipo de pisco que se
esté elaborando-, para después ser trasladado a la Planta en Ovalle, donde se embotella.
Durante los últimos años, el proceso de la vendimia del pisco ha estado desafiado al impacto
climático de la sequía, donde se han impulsado diversas iniciativas para poder mitigar sus
adversidades.
“Durante el 2024 pusimos en marcha el primer Fondo Hídrico, donde entregamos capital y
herramientas a nuestros agricultores con el fin de que tuvieran una producción basada en la
eficiencia hídrica. Hoy estamos en una nueva vendimia y ya empezamos a ver los resultados de
este proyecto, ya que esperamos recibir un 25% más de uvas, que el año anterior”, recalcó Cristián
Alfaro, gerente Industrial de Compañía Pisquera de Chile.
Compañía Pisquera de Chile, filial de destilados de CCU, cumplió 20 años trabajando en una labor
que traspasa generaciones e historias. Sus plantas ubicadas en Monte Patria, Ovalle, Sotaquí,
Salamanca y Pisco Elqui son las encargadas de procesar esta materia prima, destilarlas,
envejecerlas y lograr ese sabor único, tan característico del pisco. Es una labor marcada por la
tradición y la colaboración entre la compañía y más de 700 familias que se han dedicado a este
oficio patrimonial por décadas.
