Agosto, el mes del corazón, es una oportunidad para reflexionar sobre una
realidad que nos afecta a todos: las enfermedades cardiovasculares, las cuales
son una de las principales causas de muerte en la región, Chile y el mundo. El
sedentarismo, la mala alimentación y otros factores de riesgo han convertido a
esta problemática en todo un desafío para la salud pública.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades
cardiovasculares son responsables de una gran proporción de muertes a nivel
mundial. En Chile, la realidad no es dista mucho de estos datos, a pesar de los
esfuerzos realizados, aún existe un alto porcentaje de la población que no
cuenta con hábitos de vida saludables.
Así lo sostiene el Dr. Andrés Cifuentes, Médico Asesor Ciclo Vital del Adulto,
del Servicio de Salud Coquimbo. “La región ha tenido un aumento de los
infartos, de los Ataques Cerebro Vasculares (AVC) en alrededor de un 10% en
relación con el año 2023, además nuestros pacientes bajo control han
aumentado en un 15%. Esto quiere decir que tenemos una mayor cantidad de
pacientes hipertensos, diabéticos y dislipidémicos (con el colesterol alto) en
control. Estas cifras se ven reflejadas, en gran medida, a que hemos impulsado
la pesquisa precoz de enfermedades cardiovasculares, por lo cual esto implica,
que estos pacientes están siendo tratados y controlados en nuestros centros de
atención primaria. Gran parte de ellos se encuentran compensados”.
Las consecuencias de estas enfermedades van más allá de padecimientos
individuales, tienen un gran impacto también en la productividad y en la
sociedad en su conjunto. Es por esto, que se vuelve trascendental orientar los
esfuerzos en la prevención y búsqueda activa de personas que tengan alto
riesgo de contraer patologías de este tipo.
“El mensaje que hemos impulsado este año para conmemorar el mes del
corazón, es que la gente conozca sus números, es decir, los números de la
presión arterial, la glicemia y del colesterol. La idea es que los usuarios asistan
a los centros de salud para los exámenes médicos preventivos y ahí conozcan
el resultado de sus números, esto permitirá pesquisar de forma precoz las
enfermedades cardiovasculares”, enfatizó Cifuentes.
Algunas enfermedades cardiovasculares son silenciosas y con escasos
síntomas en sus etapas iniciales, por lo que hay que tener atención a signos
que van entregando alertas en esta materia. Dolores en el tórax que se irradien
a la mandíbula y al brazo izquierdo, dificultad a respirar, cansancio excesivo al
caminar o al realizar actividad física, son algunos de ellos.
¿Cómo hacer frente a las enfermedades cardiovasculares?
Reforzar la importancia de los chequeos médicos regulares es crucial, ya que
permiten la detección temprana de problemas cardiovasculares y la
intervención oportuna. Pero más allá de la atención médica, es aún más
relevante fomentar un cambio de mentalidad en la población, promoviendo
una cultura de autocuidado que priorice la salud del corazón en todos los
aspectos de la vida diaria.
Para el médico de Servicio de Salud, es trascendental “recomendar a la
ciudadanía, que realice actividad física, a lo menos 30 minutos diarios, de
moderada a intensa, además mantener una alimentación saludable, propender
a la disminución del tabaco y consumo de alcohol, de grasas saturadas y de
sal. Todo lo cual, permite disminuir los riesgos cardiovasculares, principalmente
en el diagnóstico de hipertensión arterial y así evitar un infarto agudo al
miocardio. También es fundamental seguir las recomendaciones del equipo de
salud, tanto en el tratamiento como además de las actividades que se realizan
en los centros de salud para determinar en cierta medida, de estas
enfermedades”.
