Una delegación de 11 personas, entre productores hortícolas de las provincias de Elqui y
Limarí, especialistas y profesionales del Programa Territorial Integrado (PTI) Hortícola
–impulsado por CORFO y ejecutado por Gedes–, viajó a México para conocer
experiencias innovadoras en agricultura sostenible. El destino elegido fue el estado de
Querétaro, reconocido por su modelo de agrotecnología, asociatividad y exportación de
hortalizas a mercados como EE. UU.
Durante la gira, la delegación visitó centros productivos, eventos tecnológicos y
universidades, con el fin de identificar prácticas que puedan adaptarse a la realidad de la
región de Coquimbo, donde el agua y la eficiencia productiva son desafíos clave.
Clústeres agrícolas: El modelo de AGROPARK
En AGROPARK, un clúster agroindustrial con más de 200 hectáreas de invernaderos, los
participantes observaron cómo pequeños y medianos productores comparten
infraestructura –como sistemas de riego, energía y logística– sin perder independencia en
sus negocios.
«Es como un condominio: cada uno maneja su producción, pero resuelven en conjunto
problemas comunes, como compras de insumos o gestión hídrica», explicó Ulises
Contador, director de la Sociedad Agrícola del Norte (SANAG). Este modelo, inspirado en
experiencias holandesas, llamó la atención por su potencial para optimizar costos en la
horticultura local.
Tecnología y sostenibilidad en GreenTech 2025
El evento GreenTech Américas 2025 fue otro punto destacado. Allí, la delegación conoció
avances en inteligencia artificial, drones para detección de plagas y robots autónomos
para invernaderos. Cornelio Contreras, investigador de INIA Intihuasi, destacó las
posibilidades –y limitaciones– de estas herramientas: «En Coquimbo necesitamos pilotos
adaptados a nuestra escala. No todo es aplicable de inmediato, pero hay soluciones,
como los sensores IoT para optimizar el uso del agua, que podrían probarse».
Educación con enfoque social en la UAQ
La Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) sorprendió con su Licenciatura en
Horticultura Ambiental, donde los estudiantes integran conocimientos técnicos y sociales
para resolver problemas como la sequía. Cecilia Cortés, horticultora de Alfalfares, relató:
«Vimos huertas manejadas por adultos mayores y proyectos con plantas nativas. La
universidad no solo enseña, sino que trabaja con las comunidades».
Agregó que “lo que más me impresionó fue la conciencia social que tenían los estudiantes
y profesores. Estaban enfocados en desarrollar habilidades que les permitieran abordar
los desafíos del cambio climático y promover la sostenibilidad. También nos contaron
cómo estaban trabajando con comunidades agrícolas que habían sido afectadas por la
sequía”
Conocimiento de Tecnologías de Hidroponía en Invernaderos de Alta tecnología.
Uno de los temas más destacados es el avance de los invernaderos de alta tecnología.
Equipados con control climático automatizado – que incluye temperatura, humedad,
ventilación y CO₂ –, estos invernaderos utilizan sistemas de riego y fertiirrigación
computarizados, además de monitoreo en tiempo real mediante sensores y software
especializado.
Las instalaciones cuentan con pantallas térmicas, nebulizadores o calefacción para
maximizar la eficiencia energética. Estas innovaciones permiten mantener condiciones
óptimas para el cultivo durante todo el año, mejorando la productividad y reduciendo
riesgos, al tiempo que disminuyen drásticamente el consumo de agua. Estudios muestran
reducciones hasta un 93% con relación a los cultivos en suelo (Agritech 2023).
Lecciones para Coquimbo
También se desarrollaron visitas a productores exportadores, tanto con horticultura al aire
libre y protegida (Invernaderos Cerguz y Agrohortalizas El Milagro), donde se analizó la
gestión del agua, la implementación de tecnologías sostenibles y los desafíos de la
exportación de hortalizas, completaron un panorama diverso.
Para Andrés Zurita, Director Regional de CORFO Coquimbo, “esta gira tecnológica
plantea una serie de oportunidades de conocer la operación y el potencial productivo de
nuevas tecnologías que contribuyan a una producción sostenible optimizando los
recursos, especialmente aquellos más limitantes como los recursos hídricos, y analizar la
factibilidad de adoptar tecnologías para incrementar la eficiencia y sostenibilidad de la
producción hortícola”.
El PTI Hortícola ahora analiza cómo replicar estas experiencias, con foco en eficiencia
hídrica, comercialización y formación de capital humano. El desafío es claro: convertir a
Coquimbo en un referente de horticultura sostenible, sin perder de vista su identidad
territorial.
