Con la máxima acreditación en la estrategia Hospital Amigo fue reconocido el Hospital de
Ovalle, al cumplir con las 13 medidas nacionales y 11 regionales, un hito que lo posiciona
como referente en la región de Coquimbo. Este logro es resultado de un esfuerzo
multidisciplinario que involucra a todos los funcionarios y funcionarias, destacando el
compromiso con la humanización de la atención y el bienestar de los usuarios.
Esta estrategia ministerial nació con el objetivo de acercar a las familias al proceso de
hospitalización, garantizando el derecho de los pacientes a ser acompañados y atendidos en
un entorno más humano.
El año 2024 representó un desafío, ya que las medidas de acreditación fueron actualizadas,
pasando de 10 a 13 requerimientos nacionales. Algunos de estos puntos son la
incorporación de la familia o persona responsable al egreso hospitalario, acompañamiento
de niñas, niños y adolescentes hospitalizados, acompañamiento significativo para mujeres y
personas gestantes, acompañamiento espiritual a personas hospitalizadas y el
acompañamiento diurno y nocturno en etapa de final de vida, entre otras. Además, el
Servicio de Salud Coquimbo tiene 11 criterios adicionales, convirtiéndose en una de las
regiones con mayores exigencias.
La jefa de participación y vinculación con la comunidad y profesional de apoyo de la
estrategia Hospital Amigo, Carolina Rojas, destaca que este proceso implicó un trabajo
conjunto de todas las áreas del hospital. Sobre este punto, mencionó que “Hospital Amigo
ya no es sólo una buena práctica, sino una estrategia institucional que busca garantizar el
derecho de los pacientes a estar acompañados, recibir información y contar con un entorno
digno en cada etapa de su atención”.
Una tarea de todos
El buen resultado del recinto de salud en esta acreditación es un mérito de toda la
institución. La estrategia abarca desde el personal clínico, alimentación, aseo y traslados,
todos ellos fundamentales para garantizar una atención digna y humanizada.
Uno de los cambios más significativos ha sido la incorporación del acompañamiento
espiritual, asegurando que los pacientes puedan estar con sus seres queridos en momentos
complejos y recibir apoyo espiritual si así lo desean. Otro punto relevante es que las
mujeres en proceso de parto pueden estar acompañadas por su pareja o por una persona
significativa. “No es solo cumplir con indicadores, sino garantizar que las familias vivan
experiencias hospitalarias menos traumáticas y más humanas”, enfatizó Rojas.
